¿Arrecha?


Me preguntan si estoy arrecha y les digo que además de arrecha (como el 90% de los venezolanos) estoy dolida, indignada y avergonzada. Sí, avergonzada de mis compatriotas, familiares y amigos que aún viendo y viviendo lo que sucede en Venezuela, siguen defendiendo lo indefendible. No tienen vergüenza y son tan tercos como los enchufadotes del régimen rojo que nos torturan y nos matan sin piedad. Debo reconocer que cada vez son más, claro está, los que miran hacia abajo y guardan silencio cuando se les explica que fueron vilmente engañados, y que el único culpable no es Maduro, sino que él sólo fue y es el tonto útil que escogieron los hermanos Castro para que continuara con la obra de Chávez, que fue seguir el guión entregado por los dictadores cubanos. 



A veces Maduro me da verdadera lástima, porque mientras Chávez aún coquetea con ser una especie de héroe en la historia venezolana, Maduro será el gran culpable de la inmensa catástrofe ya organizada en Cuba desde hace muchos años. Maduro es el protagonista de la novela: Todos lo señalan. Todos lo culpan sin darse cuenta de que es un títere a la medida de las ambiciones castristas, amén de las manipulaciones de su esposa y de aquel pequeño siniestro, regordete controlador de toneladas de droga.



Pobre Maduro que no quiere a Venezuela y pobres aquellos que no alcanzan a ver más allá de su terquedad y les da vergüenza reconocer que se equivocaron o que fueron engañados. Pobres, porque el errar es de humanos y el rectificar es de sabios. Pobres, porque aún les inculcan a sus hijos que deben defender lo que ni siquiera un "pran" es capaz de defender. Pobres, que aún con el estómago adolorido por el hambre y con las almas tristes de tanta escasez, continúan en su afán de insistir en que la culpa es de la vaca.




A veces porque lograron un techo propio o comprar un carro chino con las asignaciones de créditos blandos o subsidios, pero no se dan cuenta de cuatro factores importantes: 1) Todo gobernante debe facilitar la obtención de vivienda propia, alimentos y educación al pueblo, mediante la buena administración de las riquezas que pueda generar la nación de dicho pueblo. 2) Los gobernantes pasan y los pueblos perduran. 3) Chávez hizo muy bien su trabajo de publicidad populista haciendo creer que "regalaba" cosas que no eran de él, sino de las mismas personas a quién les facilitó la obtención de dichos bienes. 4) Si Chávez estuviera vivo, la situación actual fuera exactamente la misma de ahora y es esa la razón por la cual lo "murieron" en Cuba; a buen entendedor pocas palabras bastan.



Voy para Petare en metro y escucho a dos petareños (uno jóven y uno más viejo como de 1,80 mts de estatura) conversando: -Chico, yo ahora peso 79 kilos y mira mis pantalones como me quedan, ya no se me ve ni el "fundillo".- Y el otro: -¡Yo también he rebajado que jode! ¡Mírame! ¡Yo era gordito y ahora voy palo abajo! ¿Y quién no, si ahora ni carne comemos? Bueno, qué digo yo ni carne, menos arroz, menos pasta... que eso era lo que lo mantenía a uno rellenito...-
Una señora en el metrobús me dice que con mucho dolor le tuvo que negar un potecito de leche infantil a una abuelita: "Pero si se la doy... después ¿a dónde le consigo leche a mi nietecito de 5 meses? señora, casi lloro, pero no... no podía dársela! Y le voy a decir una cosa... Ya nosotros no somos los mismos..".- Y le respondí mientras me levantaba del asiento para bajarme en la próxima parada: -Ni lo seremos en los próximos 40 años amiga, porque luego de que salgamos de esta siniestra pesadilla que nos han regalado los hermanos Castro y los monigotes apátridas que se prestaron para esta sinvergüenzura, hay que recomponer la sociedad, y eso se tarda más que arreglar la economía, créame, porque aún hay gente torpe que le dice a sus hijos que Chávez fue un enviado de Dios y que Maduro es su hijo.- "¡Enviado de Dios, ese era el diablo en persona!" Alcancé a escuchar mientras me apeaba del bus.



Pocos son los que quedan (menos de un 20% de votantes) es verdad, convencidos de que Chávez, Maduro y su combo de vivos pendejos, son grandes hombres, pero esos pocos hacen que a uno se le revuelvan los apellidos al preguntarse: ¿Cómo es posible Dios mío que aún haya tanta ignorancia y tanta arrogancia para defender lo indefendible? Ustedes me disculpan, pero hay que ser o muy tonto, o muuuuy bruto, o muy descarado.

Y no es que Maduro sea el Santo Niño de Atocha, sino que es necesario que quede clarísimo: Tooodo por lo que estamos pasando, forma parte de un plan muy bien montado y planificado primero por Fidel Castro, luego por su hermanito Raúl, después por el apátrida Chávez junto con sus aliadotes y ahora continuado por Maduro, tonto útil que se llevará la peor imágen de la historia venezolana.

Ahora bien, no quiero extenderme explicando todo lo que puede y quizás debe estar pasando detrás de bastidores, en el seno de las FANB (la B supongo que se la quitarán luego, en señal de depuración), ni mucho menos en las conversaciones hogareñas de Maduro, pero sí les digo que siguen empeñados en cumplir a cabalidad las instrucciones castristas: destruye al país, disminuye, enferma, debilita y desmoraliza al pueblo. Es la única forma de que "nos perpetuemos" en el poder.



Los saqueos de los últimos días así lo demuestran, pues (para los que tienen mala memoria) apenas hace unos pocos días, Maduro dijo en cadena nacional que el pueblo debía saquear a los comercios que tuvieran productos acaparados. Y yo me pregunto: ¿Y qué carajos se puede acaparar con la tremenda escasez que hay? ¡Señores sean serios y piensen! ¿Acaso Venezuela en estos momentos es verdaderamente un país productivo aunque sea de alimentos? Okey... pocos días después comenzaron los fulanos saqueos, pero no sin destrucción y vandalismo, íntegra muestra de que no es sólo hambre lo que motiva al venezolano a saquear, sino arrechera y quién sabe si arreglos con el alto gobierno. 

Para mí la finalidad es clara: Terminar de destruir el comercio venezolano (al menos a los comerciantes de alimentos) para obligar al pueblo a aceptar (y por qué no, a "agradecer") la bolsita de comida que el buen Maduro nos regalará para "resolver" la crisis creada por ellos mismos. Así tendrán su efecto deseado: "el amor" de un pueblo debilitado por el hambre, la enfermedad y tan desmoralizado y sumiso que no tendrá fuerzas ni bolas para seguir intentando que los ladrones nos devuelvan al país y sean severamente castigados; como de paso, se lo merecen. 

Lo peor del caso (y es lo que me llena de ira y de profundo estupor) es que aún quedan personas que les dicen a sus hijos que aquí no pasa nada, que son los escuálidos (ni siquiera saben qué significa la fulana palabrita) los que han llevado al país a la más profunda y lamentable miseria. Ahora que me respondan: ¿Y quién o quiénes son los culpables de las muertes de cientos de niños y venezolanos adultos que se nos han ido por falta de medicinas y otros insumos médicos? 
Que Dios tenga en su Santa Gloria al Oliver Sánchez y a todos los angelitos que por este desgobierno macabro no pudieron sobrevivir. 
Que Dios de el peor de sus castigos a los dictadores rojos que están cometiendo genocidio en Venezuela, y que sea menos duro con sus simpatizantes y cómplices, pero igual que les castigue también. Confío en Dios y que así sea.

Si alguien se siente aludido, lo siento, pero yo, al igual que el 90% de los venezolanos también estoy arrecha.

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