No tiene nombre, de verdad, escuchar a Tibisay Lucena decir las sandeces que dijo, quejándose con pucheros de que "la oposición" no respeta a las directivas del CNE, que les dicen las 4 comadres, que las abuchean por las redes sociales... Lo único que le faltó fue decir que nos iba a acusar con su mamá. ¡Vaya descaro!
Mi firma apoyando el revocatorio (como el de miles de venezolanos) fue eliminada así porque sí, sin ninguna explicación y sin derecho a reclamo.¿Cómo se puede ser tan care`tabla para salir diciendo esa retahíla de babosadas cuando el CNE le debe una explicación a TODO el pueblo venezolano? ¿Cómo se puede vivir con tanto cinismo? ¿Cómo?
Son un grupito de delincuentes los que se han adueñado de nuestro país, Venezuela, que nos pertenece a todos los venezolanos y no a unos empleados que se quieren quedar con la empresa. Señora Lucena, tenga un poco de respeto por usted misma y no vuelva a decir tanta barbaridad junta.
Respétese y deje de tapar las sinvergüenzuras de sus aliados rojos. Haga valer los derechos de los venezolanos que cada día pasamos por mayor precariedad.
Respete la expresión de millones de venezolanos que ya dijimos que NO QUEREMOS MÁS A ESTE RÉGIMEN CORRUPTO Y ASESINO.
Luego de que usted se haga una persona digna de respeto, entonces quéjese lo que le de la gana, pero no ahora, cuando usted misma sabe (usted y las otras 3 comadres que le acompañan), que se están burlando de la voluntad de los venezolanos que han demostrado -ya tres veces en menos de un año-, que desean un cambio de rumbo político en nuestra querida Venezuela.
No creo que la gente que trabaja en el CNE no sepa lo mal que está este país.
No puedo creer que después de salir de las oficinas del CNE, todos sus trabajadores sean tele trasportados a Narnia, donde todo es alegría y felicidad.
Más bien creo que son esclavos de lo que sufren en silencio por mantener el empleo, y que los que están en cargos más arriba (usted y sus comadres) también saben lo que sucede, pero no les importa porque no lo padecen, pues tienen los privilegios que ya todos sabemos.
¡Pero caray! dentro del pecho de ustedes no debe haber un corazón de mujer noble, no, debe haber un corazón de piedra, pero de una piedra muerta, definitivamente.
Entonces no se queje, señora, que el miedo que ustedes padecen es normal en las personas que tienen la conciencia atormentada, pues le aseguro que si fueran ustedes unas buenas mujeres, no temieran, ya que los corazones nobles están cerca de Dios y las personas que estamos con Dios no tememos.
Y le juro que he querido entenderlas, sabiendo que pudieran estar muy presionadas, pero no... en mi país han muerto demasiadas personas luchando en contra de esta dictadura y son demasiados los presos y torturados por querer vivir en democracia.
Usted, sus comadres y todos los que se encuentran hoy ostentando un poder que ya no les pertenece, lo saben, pero no les importa simplemente porque no son buenas personas.
Entonces no podrán dormir bien, ya sea porque el peso de la conciencia no los deja, ya sea porque el miedo cada día se les hace más insoportable, o quizás porque saben que jamás serán felices de verdad, sino que aparentarán una felicidad comprada sólo con dinero.
¡Pobres de ustedes que hoy se burlan del que creen caído y no saben que los caídos son ustedes!
Estaba yo esperando que se pronunciara usted sobre el Referéndum Revocatorio, pues ya hemos cumplido con los requisitos que nos dicta la Constitución Venezolana y además con los reglamentos impuestos por un CNE tramposo, pero no, usted le da vueltas al asunto para preparar el golpe, la antesala a la sentencia de un TSJ también ilegítimo: no habrá revocatorio este año. Usted no nos engaña señora Lucena. porque déjeme decirle que el pueblo venezolano no sólo ya no le cree en absoluto sino que así como a Diosdado y a Maduro, también le desprecia.
Mientras tanto señora Lucena, se mueren venezolanos de todas las edades en un país en donde no se encuentran medicinas, ni comida, ni seguridad de ningún tipo. Es decir, aquí si no nos agarra el chingo nos agarra el sin nariz: o te mueres por desnutrición, o te mueres porque no consigues el medicamento que requieres para curarte, o te mata la delincuencia, o te mata "la ley", o sea que estamos jodidos, hasta el tope, y la solución podría ser el bendito Revocatorio, para sacar a tiempo a un presidente que ha demostrado día tras día su absoluto odio por el pueblo venezolano; y está en sus manos señora Lucena, pero no, primero están sus intereses personales y después los intereses de un pueblo que usted también odia, al parecer, pues no encuentro otra respuesta a tanta burla e irrespeto.
¿Qué más debemos hacer? Organizarnos. No como partido político, sino como pueblo. Sociedad Civil Organizada es la que va a terminar con los desmanes de ustedes, que una vez que probaron las mieles del poder, ahora no quieren soltarlo, ilegítimamente, pues ya el pueblo se hartó y les ha dicho que ya basta, que les sale reemplazo, que queremos un cambio de empleados.
Así como se organizaron las señoras en el Táchira para poder pasar para Colombia (vergüenza de que esto suceda debería darles a ustedes como gobierno) a comprar comida para su familia.
Ellas no sólo se organizaron, sino que lograron pasar y lograron regresar a sus hogares con la compra realizada. No fueron a robar a nadie, sino que fueron a conseguir en otro país lo que el suyo no les da, por el capricho de unos gobernantes aterrados ante la inminencia de su despido.
Esas dignas y nobles mujeres, oraron al Creador de Todo y entonaron nuestro Glorioso Himno Nacional y así lograron que los hombres, vestidos de militares, pero primero seres humanos ante todo, reaccionaran y se dieran cuenta de que estaban cometiendo un error al no dejarlas pasar. ¡Y pasaron!
¿No se da cuenta usted señora Lucena que si TODA Venezuela Unida y Organizada hace lo mismo que estas señoras tachirenses doblegaremos la voluntad de los esbirros? ¿Sabe usted por qué señora Lucena? Porque el bien siempre superará al mal. Aunque usted no lo crea, pero es así. ¡Siempre!






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