Al enterarme de la suspensión de la recolección del 20% de las firmas para el Referéndum Revocatorio, que se querría celebrar en Venezuela para hacerle la salida fácil a Nicolás Maduro, pues se sabe que al menos un 80% de los venezolanos votantes sienten rechazo hacia el aprendiz de dictador, no me cayó de sorpresa.
Recordé entonces aquel refrán: "Más larga que esperanza de pobre", que sirve para hacer alusión a una espera interminable, una espera de bobos, pues se sabe que el pobre espera toda su vida a que venga una especie de salvador y lo haga rico; es por eso que el pobre es el peón favorito de los políticos, ya que es el tonto útil que mantendrá su larguísima esperanza a cambio de simpatía y votos.
Eso sucedió -y en menos grado, pero lamentablemente sigue sucediendo- en Venezuela: el pobre -con su larguísima esperanza a cuesta- creyó y sigue creyendo que los comunistas lo sacarán de pobre y lo harán rico, o quizás menos pobre, que para él le da igual, con tal de mantener la esperanza.Así nos han mantenido con el fulano Referéndum Revocatorio, con una esperanza larga en algo que ya estaba anunciado que no sucedería.
¿Por qué seremos así los venezolanos? ¿Por qué escuchamos sólo lo que queremos escuchar?
Nos aferramos a las ideas más cómodas que se adapten perfectamente a nuestras vidas, absolutamente individuales, y así nos sentimos complacidos, sumergidos en las mentiras que queremos creer que son verdades.
Desde el año pasado intento difundir el mismo mensaje: cualquier posible solución es válida para salir del hueco en el que dejamos hundir a Venezuela, pero si continuamos haciéndonos los locos, ocupados en nuestros pequeñitos problemas individuales, no saldremos de esto.
Hay que comprender de una vez por todas que el problema es común, es un problema NACIONAL que nos afecta a TODOS, y que además, es un problemón que podría traer aún peores consecuencias de las que ya vivimos.
No escribiré ahora una lección histórica que confluya en una terrible desgracia, como lo es que Rusia logre instalar su base militar en Venezuela y desde aquí decida atacar a Estados Unidos, sino que les diré una vez más: O nos unimos o nos hundimos.
No es tan difícil como parece. Se trata de que cada persona hable con sus amigos, vecinos y/o familiares y conforme su pequeña red de 10 personas y que a su vez le indique a esas 10 personas que deben conformar su red de 10 personas más. Así se conformaría una gigantesca red de información para lograr tomar acciones simultáneas y por ende multitudinarias.
Pero... ¿Cuáles acciones? TODAS LAS QUE SEAN NECESARIAS, pues los que se adueñaron de nuestro país -y lo han destrozado- no son angelitos de ensueño, sino delincuentes peligrosos que no están dispuestos a regirse por las leyes ante la inminencia de perder el poder y caer presos por sus múltiples delitos. Además, hay negocios mucho más grandes que se esconden detrás de la historia y la geopolítica mundial. No dejemos nunca de pensar en Rusia y China, ambos países comunistas y con ansias de gobernar al mundo desde tiempos remotos. También hay otro loco peligrosísimo gobernando un país "amigo" de los comunistas venezolanos: el dictador de Corea del Norte.
Lo que está sucediendo en Venezuela no es casualidad, sino un plan muy bien conformado desde hace varios años.
Es al pueblo venezolano TODO, UNIDO Y ORGANIZADO, el que debe ponerse los pantalones y trabajar para salvar a su país.
No es el político que a la final termina haciendo sus negocios a espaldas de los derechos de TODOS los ciudadanos. Mi pregunta sigue siendo: ¿Por qué le entregamos nuestro país a un grupito de hombres que juegan a ser los dueños y señores de nuestros destinos?
No es el PSUV, ni la MUD, SOMOS TODOS LOS VENEZOLANOS, los que debemos trabajar como hormiguitas para acabar de una vez por todas con esta pesadilla llamada dictadura comunista. No tenemos por qué regalarles el país a un puñado de hombres que quieran utilizarnos como marionetas.
¿Qué podrías hacer tú que ahora estás leyendo esto? Al menos difundir, por todos los medios posibles, para que cada ciudadano que pueda leerlo, cree consciencia y comience a crear su pequeña red de 10 personas y a cada una de ellas le explique que debe también crear su red. A la hora de llamar a una movilización, que realmente sea MASIVA. A la hora de apoyarnos unos a otros, que seamos TODOS, y no un pequeño grupo. A la hora de irnos a una HUELGA GENERAL INDEFINIDA, que sea TODA VENEZUELA LA QUE SE PARALICE y se una para defender los derechos y la integridad de su compatriota.
Los colectivos, los delincuentes, los militares y los politiqueros, no son más en cantidad que los millones de venezolanos honestos que aún amamos a nuestro país lindo, decente, trabajador y democrático, que teníamos antes de esta pesadilla en la que se ha convertido, una vez que los indignos decidieran venderlo a la izquierda mundial.
Si sientes deseos de hacer algo por Venezuela, difunde los artículos que leas en este blog, para de esta manera informar a la mayor cantidad de personas posibles, sobre lo que es y como funcionaría una RED DEMOCRÁTICA NACIONAL, mediante la cual podremos participar activamente, TODOS los ciudadanos demócratas, en un mismo momento y a una sola voz, en contra de la dictadura roja que nos agobia. Sólo difunde en las redes sociales a los que estás afiliado y permite que se sepa que la sociedad civil comienza a organizarse en pro de la libertad de Venezuela.





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