¿Y ahora qué hacemos?



Y aún cabía la duda, porque era medio retorcido mantener a un presidente que no cumpliera absolutamente con todos los requisitos que exige la ley. 


Eso de que no es venezolano estaba por verse; estábamos a la espera de que la Asamblea Nacional asumiera con contundencia su rol y lo declarara ilegítimo, por haber engañado al país dejándose investir para el cargo siendo colombiano. Era como traído por los cabellos y por eso se dudaba. Ya no. Ya no cabe duda de que Nicolás Maduro no es venezolano y es por eso que el Tribunal Supremo de Justicia (ilegítimo también) tuvo que "sentenciar" que sí lo es.


Yo tengo mi partida de nacimiento en donde consta que nací en Venezuela, así que si alguien lo duda, le muestro mi principal documento de identificación. 

No necesito que ningún tribunal sentencie mi lugar de nacimiento, y menos aún que se contradiga diciendo que nací en una parroquia diferente a la que yo antes he asegurado que nací. Maduro tiene unos familiares viviendo en Valle Abajo, Los Chaguaramos (en un edificio que mantiene enfrente una garita con guardias nacionales y en donde también se pueden ver camionetas lujosas custodiadas por sendos guardespaldas); debe ser que vivió en ese apartamento cuando era pequeño y por eso dijo que había nacido en Valle Abajo.


Qué tristeza más grande. Qué desilusión y qué indignación se siente cuando te das cuenta de lo mal que estamos, cuando tu conciudadano se ha vuelto tan vil como para mentir tanto y tan gravemente.

Me pregunto si es que los venezolanos sólo nos dividimos entre inescrupulosos e idiotas.

Por un lado Chávez tuvo que haberlo sabido al igual que toda la gente que lo rodea, empezando por Dcabello, pasando por Jorge Rodríguez y aquellas cuatro comadres del CNE. Luego los que dicen llamarse magistrados del TSJ (ilegal también), que no sólo lo sabían, sino que emiten otra sentencia írrita en donde nos obligan a aceptar a un presidente extranjero.
¿En qué monstruo asqueroso nos hemos convertido?

Muchos diputados de la Asamblea Nacional también lo sabían y no hicieron sino esperar el momento justo para notificarlo. Sino, que alguien me explique por qué esperaron tanto tiempo para declarar lo que todos sabían: que no puede ser Presidente de Venezuela si tiene nacionalidad colombiana. Muchos diputados de la Asamblea Nacional y líderes de la MUD están jugando a hacerles el circo a Nicolás Maduro. Duele mucho, da mucha rabia, pero es la única verdad que hoy tenemos.

Cualquier otra cosa puede ser mentira, incluso que yo diga que sí nací en Venezuela (y pueda mostrar mi partida de nacimiento en donde se pueda corroborar ese hecho) pero que de repente no sea venezolana porque el TSJ sentencia que nací en Rusia y por tal soy chilena. 


No estoy jugando a desmotivar cuando escribo estas líneas. No estoy jugando a criticar por criticar. Por el contrario, decido hoy hablar más claro porque es de suma importancia que sepamos TODOS los venezolanos, qué piso estamos pisando. La verdad sea dicha: O el pueblo se integra a la solución del problema, o Venezuela quedará para el resto de su historia en manos de los delincuentes que hoy ostentan el poder. Será este país un pobre paisíto dentro de un par de años. Será un sitio en el que nadie quiera vivir jamás, ni nuestros hijos ni nuestros tataranietos. Será un lugar absolutamente inhóspito en donde los ciudadanos como zombies buscarán de comerse unos a otros y la muerte prematura será lo que más se desee como regalo divino.


Ya no sé exactamente cómo explicar la urgencia que tenemos de dejar la indiferencia, de dejar atrás aquello de "no me digas cómo hacerlo, hazlo tú". 

No sé cómo lograr que mis paisanos se detengan un poco a leer, a pensar, a motivarse para conversar con sus familiares y amigos y convencerlos de que si no actuamos por nosotros mismos, NADIE más lo hará y habremos perdido para siempre a nuestra amada Venezuela.

He escrito uno y otro y otro artículo acerca de la URGENCIA DE ORGANIZARNOS: (clic aquí y lee el artículo). He explicado cómo crear una Red de Información: (clic aquí y lee el artículo) , pero al parecer somos muy pocos los venezolanos interesados en hacer algo para rescatar a Venezuela.

Eso es lo que produce más tristeza, más indignación, más ira. 





La indiferencia y la desidia de muchos venezolanos es lo que motiva a otros a abandonar el país, pues de repente se apodera de nosotros el cansancio y nos invade una especie de desprecio por la venezolanidad actual, tan falta de iniciativa propia, pues al parecer Maduro no es el único títere, sino que también el pueblo venezolano necesita un director de circo que nos bambolee de un sitio para el otro, a su antojo y a su mejor conveniencia. ¡Y es que hasta de brujería se ha hablado! Pues cada vez parecemos más pendejos.

Y es que ciertamente hemos ido masivamente a votar, a marchar, a concentrarnos y hemos acatado un Paro Cívico por 12 paupérrimas horas, pero eso sí, sin preparación previa, sin organización: he allí el problema. 

¿Acaso no nos damos cuenta de que a ningún líder político le interesa un pueblo suficientemente organizado? Nos necesitan títeres para poder manipularnos y hasta hoy lo hemos permitido. ¿Hasta cuándo? Se sigue repitiendo a diario en las calles de Venezuela: Por eso es que estamos como estamos.

Es cuestión de analizar que necesitamos unirnos y organizarnos, nosotros mismos, como sociedad civil que necesita salir de la dictadura castrocomunista. ¿Cómo? Hable, hable, hable. Háblele a sus allegados y enséñeles que debemos participar TODOS simultáneamente. Que no seamos un grupito los que tomemos acciones, sino que en conjunto, unidos en masa, podremos vencer a cualquier enemigo que se nos enfrente. Educar, informar, ocuparnos de explicarle a nuestros familiares y amigos que este es un problema nacional que nos afecta a TODOS y no a unos cuantos lugareños. 


¿Y a quién vamos a seguir si no hay en quién confiar? Aún quedan líderes de confianza en Venezuela: María Corina Machado, Leopoldo López (representado por su esposa Lilian Tintori), Antonio Ledezma, entre otros. Y en todo caso, sigamos las protestas pacíficas, pero sabemos que si lo hacemos desorganizadamente, todo quedará en esperanzas perdidas.

Debemos luchar unidos, salir en bloques, cada quien con su red de amigos, que usted sepa que todos nos protegemos por todos y que a la hora de ser atacados, TODOS actuaremos en contra del atacante y que nadie se quedará solo, en medio de la nada. Asegúrese de que cada acción a tomar vaya acompañada de su red de diez amigos, y que estos diez se hayan asegurado que los otros diez también participarán. Así, como las hormigas, que no se quedan solas, sino que saben que sus compañeras le ayudarán, porque están organizadas y saben cómo deben actuar en cada momento. (clic aquí para leer: Así como las hormigas)


Que vayamos a marchar preparados, que asumamos un PARO CIVICO NACIONAL INDEFINIDO, tomando previamente las medidas adecuadas. Que todos sepamos lo que hay que hacer según las circunstancias que se nos vayan presentando. Y nuevamente: ¿Cómo? Hablando del tema, informando. No debemos continuar evadiendo la situación actual de Venezuela, haciéndonos los locos para sortear la responsabilidad que tenemos TODOS los venezolanos. 


¡Por amor a Cristo! ¡Tanta indiferencia y dejadez es desesperante! Cuesta escuchar a un ciudadano común hablar de soluciones, de trabajo en equipo, de organización. La crítica y la quejumbre son nuestros temas favoritos, pero no queremos asumir, nada de responsabilizarnos ni siquiera por nosotros mismos y es por eso que viene cualquier y nos dice cuatro mentiras y se las creemos, porque queremos creerlas, pues es más fácil que leer, pensar, informar, educar, ya que ello conlleva trabajo responsable y no, eso no es lo que deseamos asumir, sino que otro resuelva "que para eso están los políticos". Entiéndase de una vez: los políticos son ciudadanos comunes iguales que nosotros, sólo que muchos de ellos carecen de escrúpulos y nada más buscan obtener mucho poder y enriquecerse a costa de un pueblo idiotizado.


Me pregunto si algún día dejaremos de hablar de a cuál súpermercado le llegó harina pan o de la nueva película que estrenó la Villa del Cine, para comenzar a hablar de cómo hacer para unificarnos, comunicarnos prepararnos, organizarnos, educarnos, movilizarnos; ACTUAR, en contra de esta dictadura que nos mata a diario porque sencillamente nos gobiernan desde Cuba. Hablar menos de trivialidades y más de la realidad que estamos viviendo TODOS los venezolanos.

Una cosa más te digo, compatriota y amigo: Un sólo palo no hace montaña, y si cada uno de nosotros no pone su humilde granito de arena (por nosotros mismos, sin necesidad de que nos arreen como burros) no tendrás cómo decirle a tus hijos que tu propia ignorancia, tu cobardía infinita, tu desidia y tu idiotez que te caracteriza como venezolano, no te dejaron luchar por dejarle un país libre para que se hiciera próspero y feliz en esta vida.




Y por último: Si te da la gana comparte este artículo, comenta a todos tus amigos, habla y enseña lo que aquí has leído, sino... sigue así, haciéndote el pájaro bobo mientras un grupo de insolentes manejan tu vida y la de tu descendencia a su mejor antojo.

Si sientes deseos de hacer algo por Venezuela, difunde los artículos que leas en este blog, para de esta manera informar a la mayor cantidad de personas posibles, sobre lo que es y como funcionaría una RED DEMOCRÁTICA NACIONAL, mediante la cual podremos participar activamente, TODOS los ciudadanos demócratas, en un mismo momento y a una sola voz, en contra de la dictadura roja que nos agobia. Sólo difunde en las redes sociales a los que estás afiliado y permite que se sepa que la sociedad civil comienza a organizarse en pro de la libertad de Venezuela.

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