Actualmente en Venezuela hay un alto porcentaje (me atrevería a decir que más de un 40%) de personas que desde hace mucho no tiene para comprar la medicina que le ayuda a contener su enfermedad crónica. Ese mismo porcentaje es el que apenas tiene para hacer una comida diaria, o a veces menos.
También es el mismo porcentaje que en las calles y a veces en su propia casa, está expuesto a criminales de alta peligrosidad, que son, tanto delincuentes comunes, como los delincuentes vestidos con uniformes policiales y militares, amparados todos por el narco régimen de nicolás maduro moros.

Viven no sólo con un alto riesgo de perder cualquier pertenencia material, sino la vida misma.
Son personas que no cuentan con servicios médicos medianamente eficientes desde hace por lo menos cuatro años... tal vez más.
Un alto porcentaje de personas que se acostumbraron a vivir con temperaturas sobre los 40°, pero además sin servicio eléctrico eficiente que les permita al menos refrescarse un poco con un ventilador o un aire acondicionado.
Tampoco cuentan con suficiente agua potable como para bañarse todos los días y la poca agua que les llega tiene un alto índice de contaminación.
Ese alto porcentaje de personas no pueden mantenerse en la cuarentena obligatoria que se supone que debe hacerse para mantener a raya el Covid-19, ya que esas personas viven con una inflación diaria de al menos un 5%. ¿Diaria escribí?Sí, diaria es.

Son los mismos que si tienen empleo fijo (casi nadie lo tiene) cobran mensualmente a razón de $7, que es lo mismo que cuestan 36 huevos más un kilo de arroz y si acaso se le puede agregar un kilo de queso blanco.
Esas son las personas que están saliendo desesperadas esperando sobrevivir al hambre. Salen esperando encontrar una alternativa que les permita mantenerse vivos aunque sea comiendo una vez al día, o menos... Tal vez logran hacer algún trabajito que les provea de ese plato de comida que les permita sobrevivir. Otros venden a precios irrisorios lo poco que les queda... hasta una almohada usada, por ejemplo.
Otros han decidido saquear los abastos de comida que luego necesitarán y que ya no estarán abiertos.
Estos seres humanos son los que no saben de cuarentena, ni de sistemas inmunes, ni de pandemias. Perdón, no es que no sepan, es que no quieren saber, no les interesa. Como tampoco le interesa al narco régimen de nicolás maduro, que manda a la gente a quedarse en sus casas sin pensar con qué carajos van a mantenerse vivos sino no cuentan con recursos económicos para hacerlo.
No quiero detallar acá la situación desesperante de los miles de venezolanos abandonados a su suerte por los gobiernos de los países que ni los mencionaron cuando hablaron de subsidios para sus connacionales. Pero ya sabemos que si googleamos "venezolanos pandemia", encontraremos fotos, vídeos y testimonios que demuestran una realidad que no queremos ver. Después de todo cada quien crea su propia realidad y debe resolver su vida como pueda... ¿cierto?

Esas personas tal vez piensen que sea menos doloroso o menos traumático morir de Covid-19 que morir de hambre, es por ello que no les interesa eso del distanciamiento social.
Pues bien... estamos por ver la verdadera magia de cómo funciona la física cuántica: En unos seis meses (a lo sumo) tendremos al menos dos panoramas muy interesantes qué analizar: O en Venezuela se muere (a causa de Covid-19) al menos un 25% de la población total,o el milagro de la física cuántica nos demuestra una vez más que somos infinitamente más poderosos de lo que nos quieren hacer creer.
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